
Miguel Sama
“Soy ciego a los colores.
Por eso uno de mis símbolos favoritos es el pavo real,
en cuyas plumas se unen todos los colores en armonía.”
Michael Jackson
Me preocupa mucho el futuro social del barrio. Que pierda uno de los valores que le caracterizaban desde su construcción allá por los años cincuenta del pasado siglo. Me refiero al gran valor del mestizaje tan positivo como ejemplar en toda la comarca avilesina desde el momento en que la gran industria escogió a esta comarca asturiana para asentar grandes fábricas que fueron el punto de mira de toda España a la hora de buscar y conseguir trabajo. Aquellos trenes llenos de juventud e ilusión que como avanzada de sus familias llegaban a Avilés y se establecían como podían en espera de que se solucionasen dos grandes problemas. Viviendas y escuelas para los próximos en llegar, sus familias. Es el momento en el que surgen los denominados “poblados” expresión que a algunos no gusta pero que no es mi caso. Francisco Franco “Tocarate” hoy Texera, José Antonio “Tocote” hoy Buenavista, La Carriona (vieja y nueva) San José Artesano, Llaranes, La Luz, Jardín de Cantos, …. Características comunes. juventud, niños, convivencia y mestizaje. No hay ningún bien nacido que pueda sostener con razones de peso que nadie se sintiese discriminado por su lugar de origen. Recuerdo salir de vinos con la pandilla y pasar con regularidad cotidiana del Bar Asturias de Ramón el lechero al Bar Málaga regentado por Antonio. En uno y otros todos éramos bien tratados y mejor recibidos. Y en ellos escuchábamos vivencias y nostalgias de unos y otros parroquianos que nos enriquecían. Me gusta mucho la cita añadida de mi tocayo.
Tengo miedo que pierda esta convivencia y mestizaje y que el barrio se extreme socialmente. Cuando voy por allí oigo comentarios que aunque no son xenófobos tienen cierto tufillo no deseado. Hay que volver a respirar el clima fundacional. Ello supone mucha generosidad colectiva y basar las relaciones en el respeto mutuo para que gane el colectivo. Nadie debe imponer sus costumbres a su vecino. Ni históricamente, ni actualmente, me gusta la palabra gueto. Y en evitación de ese final tienen un papel preponderante los servicios sociales autonómicos y municipales.
Para terminar comento con alegría las grandes mejoras del barrio. Hecho con prisas, al lado de un río que se volvió cloaca, con unas calles llenas de barro y socavones, sin escuelas, sin tiendas, con un casi único acceso rodado a través del callejón de La Curtidora, sin casas con calefacción ni ascensores, con las históricas contraventanas en lugar de las persianas. Hoy, salvo el tema del elevador, el resto ha sido superado y las viviendas se han valorizado. Próximamente se arreglarán los patios interiores de Versalles y en el tema de ascensor, gran ayuda para evitar que los ancianos e impedidos no tengan que cambiar de hogar, hace falta un mucho de voluntad, unido a una solución técnica asumible por el vecindario.
Miguel Sama es profesor jubilado y entrenador de atletismo
